<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://lacontraria.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>La contraria</title><description>Bienvenidos a "La Contraria", blog que he abierto para compartir con todo el mundo pensamientos que no s&#xE9; si le&lt;br /&gt;interesar&#xE1;n a alguien. Si te apetece contarme algo: landeans@hotmail.com.</description><link>https://lacontraria.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Niniosss...</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2007/073001-niniosss-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2007/073001-niniosss-.php</guid><description><![CDATA[<p>Iba a responder a un art&iacute;culo que mi ni&ntilde;a me hab&iacute;a dedicado en su blog. De verdad que s&iacute;. Hoy me hab&iacute;a levantado extra&ntilde;amente rom&aacute;ntico. Sensiblero, dir&iacute;a yo. Pero es que hay cosas que le quitan a uno las ganas de ponerse tierno. Y es que un renacuajo, un enano de no m&aacute;s siete u ocho a&ntilde;os, ha pasado junto a m&iacute; y me ha derramado el caf&eacute; sobre el pantal&oacute;n. Suerte que lo estaba tomando con hielo, si no me veo en el m&eacute;dico (o m&eacute;dica, que ser&iacute;a aun m&aacute;s humillante, si ello es posible) coment&aacute;ndole que me han escalfado los...</p><p>En fin, que me he vuelto hacia el chaval y &eacute;ste ni se ha dado cuenta. Malhumorado, he buscado a los padres con la mirada, &uacute;ltimos responsables, en todo caso. Y, chico, o el ni&ntilde;o es hu&eacute;rfano o aqu&iacute; nadie lo ha parido. Tambi&eacute;n puede ser que, con la cara de mala hostia que se me ha puesto, nadie se haya atrevido a atribuirse la patria potestad de energ&uacute;meno en miniatura. Total, que jurando en suajili (entre dientes,&nbsp;eso s&iacute;,&nbsp;que hay ni&ntilde;os delante)&nbsp;me he acabado lo que queda del caf&eacute; y me he puesto a escribir esto. He preferido hablar del enano en cuesti&oacute;n en lugar de contrar c&oacute;mo es mi ni&ntilde;a, por aquello de que ella se merece que la describa estando de mejor humor. Claro, que&nbsp;tambi&eacute;n he pensado en ella.</p><p>He pensado en que, si un d&iacute;a quiere un hijo va a tener que ser bajo ciertas condiciones. Una de ellas es que lo eduquemos. Esto, que suena a tonter&iacute;a, es una falta que cometen muchos padres: se acercan al bar o al muelle pesquero o a cualquier otro lado donde haya mucha gente y dejan que el resto del mundo, sobre todo los que necesitan o desean un poco de paz, se ocupen del cr&iacute;o. Igualito que el cerdo de san Mart&iacute;n, criado por todo el pueblo. Luego, cuando el peque&ntilde;o vikingo est&aacute; lo suficientemente cansado o desbravado, se lo llevan a casa y duerme como un angelito, el pobre, qu&eacute; bueno es.</p><p>El protagonista de esta diatriba es el chaval en cuesti&oacute;n, pero, amigos, los verdaderos art&iacute;fices son sus pap&aacute;s, a los que a&uacute;n no he localizado. Por la edad del hotentote en cuesti&oacute;n, deduzco la posibilidad de que sean unos padres j&oacute;venes. Por la actitud del v&aacute;stago, me imagino a unos papis de esos modernos, de los que dicen que no se deben coartar las tendencias y los impulsos del ni&ntilde;o. De esos que no le han dado una hostia a tiempo.&nbsp;Cuando el guaje se puso gilipollas por primera vez, vamos.</p><p>Y, a los mejor, ese es el problema de muchos papis modernos y tope guai. Que confunden las virtudes de una bofetada a tiempo con el m&aacute;s salvaje de los maltratos. A m&iacute; casi nunca me han sacudido mis progenitore (y mira que las he armado gordas). Eso s&iacute;, cuando lo han hecho ha sido de manera muy efectiva. Me han cortado el rollo con una bofetada a tiempo y, oye, he crecido sin mayores traumas.</p><p>Pero es que ahora las cosas han cambiado. Hoy en d&iacute;a, el que un profesor le arree un cap&oacute;n a un cr&iacute;o o que un padre le d&eacute; dos guayas, es un maltrato casi al nivel de un homicidio. Ni tanto ni tan calvo, hombre. No creo en la efectividad de los castigos f&iacute;sicos, pero tampoco en el poder absoluto de la palabra amable. Y la prueba la tenemos en la generaci&oacute;n que ha crecido entre algodones, sin una mala torta que llevarse a la cara. En esos chavalotes de quince a&ntilde;os que creen que todo vale, que han hecho, en casa y fuera de ella, de su capa un sayo, que de siempre han sabido que un berrinche no tendr&iacute;a m&aacute;s consecuencias que el conseguir quedarse con sus amiguitos media hora m&aacute;s. Esos mismos son los que ahora siguen crey&eacute;ndose intocables, diosecillos en su hogar y, si se ven protegidos por el reba&ntilde;o de idiotas que los suele rodear, fuera de &eacute;l.</p><p>Pues, amiguitos adolescentes que hab&eacute;is crecido en la educaci&oacute;n blandita y psicil&oacute;gicamente positiva que no mancha, no traspasa y huele a rosas, os esperan muchas, muchas hostias. El caso es que estoy convencido de que al ser humano le est&aacute;n predestinadas un n&uacute;mero m&iacute;nimo de bofetadas en la vida. Y si no se las lleva en casa, de peque&ntilde;o, se las va a llevar fuera de ella, que es peor. </p><p>En fin, y parafraseando a don Arturo P&eacute;rez Reverte, uno sospecha que no siempre Herodes degoll&oacute; inocentes. Testigo de ellos son mis pantalones reci&eacute;n planchados...</p>]]></description><pubDate>Mon, 30 Jul 2007 12:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Las barbas propias</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2007/072201-las-barbas-propias.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2007/072201-las-barbas-propias.php</guid><description><![CDATA[<p>La verdad es que el tipo no me cae demasiado bien. No es que me caiga mal o que me haya ofendido. Es, simplemente, que s&oacute;lo lo cuento entre mi n&oacute;mina de conocidos. Sin m&aacute;s. No es amigo ni enemigo. No creo que vayamos a llevarnos nunca mal, pero dudo de que llegue a llamarlo amigo, o colega siquiera. El motivo es que tiene raz&oacute;n en casi todo lo que dice, y no me gusta charlar m&aacute;s de cincuenta minutos al mes con gente as&iacute;. Cierto que V&iuml;ctor es un muchacho que aporta mucho a quien hable con &eacute;l, pero le hace a uno sentir una especie de complejo de inferioridad, como si su persona careciera de todo inter&eacute;s, intelecto&nbsp;o cultura. Insisto en que no es culpa suya. Ha le&iacute;do, ha pensado, y se ha preocupado por descubrir el mundo que lo rodea. Not guilty, que dicen en los juicios los gringos.</p><p>&iquest;Que por qu&eacute; lo traigo, entonces a colaci&oacute;n? Pues mira, por eso mismo, porque suele tener raz&oacute;n y demostarlo con argumentos de tal contundencia que dejan a un lucero del alba a la altura de un martillo de plata. El otro d&iacute;a, le&iacute;, por casualidad, un <a href="http://victorbarreira.blogspot.com/2007/06/nuestra-inconsciente-diversin.html">art&iacute;culo suyo</a>&nbsp;y, chico, me qued&eacute; de patedefu&aacute; untao en pan de molde integral.</p><p>Uno, a sus treinta y un taquitos, no se siente especialmente mayor, aunque se salga un tanto de las abrumadoras estad&iacute;sticas con las que V&iuml;ctor apoya una serie de afirmaciones que suscribe al cien por cien. Y es una de esas frases lo que se me qued&oacute; latiendo en el cerebro al acabar de leer la pieza: "Hemos convertido la educaci&oacute;n en la nota del expediente y a la informaci&oacute;n en la tasa de audiencia". Alucina. Tiene el hombre m&aacute;s raz&oacute;n que un santo de los que tienen raz&oacute;n. La ha soltado afilada y certera, el Robin Jud &eacute;ste.</p><p>En un mundo donde lo que cuenta es el color&iacute;n, donde no somos capaces de asimilar m&aacute;s que lo que nos entra, de forma agradable, por los ojos. En una sociedad en la que se lee poco -salvo sea el Marca- y se piensa menos -salvo sea quien se estruja el neuronamen para no dar golpe-. En un pa&iacute;s en el que todo vale para ganar mucho dinero y no dar palo al agua, en el que Don Miguel no tuvo otra que resumirlo en un desesperanzado que inventen ellos. En un pa&iacute;s de Ca&iacute;nes&nbsp;y pasotas, no puede haber muchos que se interesen por la pol&iacute;tica. De hecho no puede haber muchos que se interesen por otra cosa que&nbsp;si se van a dar una alegr&iacute;a para el cuerpo esta noche.</p><p>Vale que tampoco es culpa del todo de los que s&oacute;lo leen la programaci&oacute;n de la tele en el peri&oacute;dico. La pol&iacute;tica se ha vuelto aburrida. Ya todos sabemos qu&eacute; van a decir los unos de lo que hacen los otros, y los otros de los que dicen los unos; cierto cada medio de comunicaci&oacute;n apoya, sin condiciones, a una u otra facci&oacute;n. Pero, chico, que nos est&aacute;n adocenando, nos est&aacute;n empachando de pan y circo como a los felic&iacute;simos habitantes del mundo feliz de Huxley. &iquest;Que vamos a putear al electorado subi&eacute;ndoles los m&aacute;s b&aacute;sicos de los bienes? Pues lo hacemos durante el mudial y nadie protesta. &iquest;Que hemos robado nosecu&aacute;ntoscientos millones de euros del Vell&oacute;n? No pasa nada, para eso est&aacute; ETA o los malos malosos de los moros. &iquest;Que nos ha dado por sodomizar ranas en peligro de extinci&oacute;n? Bueno, mira, lo hacemos&nbsp; de forma pol&iacute;ticamente correcta y aqu&iacute; paz despu&eacute;s gloria.</p><p>Ante esta apat&iacute;a, lo &uacute;nico que se me ocurre es citar un poema de Brecth: "Primero se llevaron a los comunistas, pero a m&iacute; no me import&oacute; porque yo no lo era. En seguida se llevaron a los obreros, pero a m&iacute; no me import&oacute; porque no lo soy. Luego apresaron a unas curas, pero como no soy religioso, tampoco me import&oacute;. Ahora me llevan a m&iacute;, pero ya es tarde, ahora me llevan a m&iacute;." O echar mano del refranero espa&ntilde;ol: "Cuando las barbas de tu vercino veas pelar, pon las tuyas a remojar". </p><p>Y los barberos est&aacute;n cerca. Muy cerca...</p>]]></description><pubDate>Sun, 22 Jul 2007 12:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>Et&#xE9;rea</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2007/071801-eterea.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2007/071801-eterea.php</guid><description><![CDATA[&nbsp; <p style="line-height: 150%" align="justify">Con esto de que he dejado la bit&aacute;cora abandonada durante un a&ntilde;o, he perdido a muchos de los que la hab&iacute;an enlazado desde la suya. Es normal. Los amigos, por mucho que lo sean, acaban por cansarse de esperar noticias tuyas, si te niegas durante mucho tiempo a darlas. Ahora que vuelvo, y sirva este art&iacute;culo como torpe e insuficiente descargo, quiero hablar de uno de los escritos breves del Kaisser (s&iacute;, con dos eses). Antes de seguir leyendo el m&iacute;o, no puedo por menos que pedir al amable internauta que haya llegado aqu&iacute;, busc&aacute;ndome o por casualidad, que lo lea <a href="http://brithussbitacorae.blogspot.com/search/label/Varios">en este enlace</a>... </p><p style="line-height: 150%" align="justify">Conociendo al bueno de C&eacute;sar, es muy probable que lo que cuenta sea verdad. Y, lo sea o no, refleja la manera de ser del canari&oacute;n. El t&iacute;o es uno de esos heavies romanticones de los ochenta, reciclados a oyentes de toda buena m&uacute;sica y a admiradores de todo lo que en este mundo encuentran de bello. As&iacute;, te puede hablar con delecci&oacute;n de la armon&iacute;a de las voces de un coro, de la sonrisa de una dama o de los acordes de una canci&oacute;n de Iron Maiden. Es un tipo capaz de lo que pocos, pasado el cuarto de siglo,&nbsp;se atreven a hacer: enamorarse de la vida y gritarle en silencio un piropo.</p><p style="line-height: 150%" align="justify">Por eso, el primer art&iacute;culo sobre la gentes que me rodean de la nueva era del blog va dedicadio a &eacute;l. Porque es uno de esos tipos en los que te miras y ves un ejemplo. No se trata de cantar las virtudes del muchacho, que, por muchas que tenga, &eacute;l sabe cu&aacute;les son y no creo que vaya a perder el casamiento porque yo&nbsp;deje de&nbsp;airearlas. Se trata de reflejarme y de reflejar al mundo en un escrito que me ha hecho pensar. Se trata de reflexionar sobre el motivo por el que nos llama la atenci&oacute;n que una persona pueda sentir que el cosmos se le pone cabeza abajo y, a la vez, dejar que as&iacute; sea y sentirse feliz s&oacute;lo porque alguien le ha sonre&iacute;do o hablado.</p><p style="line-height: 150%" align="justify">Es curioso: nada dice el muchacho que haya hecho por conocer a la joven hippy. Ni falta. Estoy con &eacute;l: algunos encuentros no son sino alegr&iacute;as, peque&ntilde;os -o grandes- regalos que te hace la vida para que los disfrutes sin estropearlos con una ch&aacute;chara vac&iacute;a o intercambiando los tel&eacute;fonos. No tengo ni idea de las posibilidades de que se produzca un nuevo encuentro, pero me gustar&iacute;a que, por el bien del Kaisser, &eacute;stas fueran escasas o nulas. No es que le desee mal a mi amigo. Al contrario. Por dura experiencia s&eacute; que estos encuentros, si se repiten, acaban por humanizar a la otra persona y, que quieren que le diga, un ser et&eacute;reo, una vez humanizado, suele decepcionarnos.</p><p style="line-height: 150%" align="justify">&iexcl;Ojo! Dios me libre de faltarle en lo m&aacute;s m&iacute;nimo a la tan graciosa dama. S&oacute;lo digo que la mayor&iacute;a de las personas que nos ponen el coaraz&oacute;n patas arriba nada m&aacute;s verlas est&aacute;n mucho mejor en el recuerdo. Que el roce acaba por dar calor pero tambi&eacute;n hiere. Que un &aacute;ngel no debe perder las alas ni el halo. Que lo ideal es recordar una sonrisa y una voz sin que se borre jam&aacute;s la una ni se vuelva &aacute;spera la otra.</p><p style="line-height: 150%" align="justify">Para acabar, un verso de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez: "No la toque m&aacute;s, as&iacute; es la rosa". </p>]]></description><pubDate>Wed, 18 Jul 2007 11:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tuneao e irracional</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2007/070801-tuneao-e-irracional.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2007/070801-tuneao-e-irracional.php</guid><description><![CDATA[<p>Hola, so bestia:</p><p>A pesar de los dos puntos y aparte, esto no es una carta. No te mereces que me dirija a ti de una forma tan personal como &eacute;sa. Esto que ves es una idea que quiero&nbsp;compartir con&nbsp;los dem&aacute;s. Es m&aacute;s: ni siquiera creo que te pares a leerla. Para la lectura hace falta una catadura intelectual de la que dudo de que dispongas. Y es que s&eacute; que lo &uacute;ltimo que has le&iacute;do son las instrucciones de uno de esos juegos de coches en los que se trata de correr m&aacute;s que nadie. Y&nbsp;lo &uacute;ltimo que has aprendido, el c&oacute;digo de circulaci&oacute;n, olvidado apenas aprobaste el examen.</p><p>Y he ah&iacute; el problema: que s&oacute;lo lees las instrucciones para correr, en la pleiesteishon,&nbsp;en unos juegos en los que, para ganar, hay que adelantar a todo Dios. Y los confundes con la realidad en cuanto te pones al volante -palabra que nada tiene que ver con volar, a pesar de lo que crees- de tu coche tope tuneao, coligui, como mola.</p><p>F&iacute;jate que a&uacute;n no te he llamado por tu nombre, y el motivo es que tienes muchos: Pedro, Juan, Mar&iacute;a, Hermengardo... Tambi&eacute;n tienes muchas edades y caras. Quieres hacerte pasar por otro, pero s&eacute; que eres t&uacute;. Salt&aacute;ndote un stop, o adelantando por el arc&eacute;n en un atasco (qu&eacute; listo que eres). Eres t&uacute; el que pone cara de gilipollas desolado cuando se ha llevado por delante a un peat&oacute;n, como si el atropello hubiera sido una conjura de los dioses y no un acto de irresponsabilidad suprema y de desprecio por la vida ajena -la tuya me importa un huevo, que lo sepas-.</p><p>Me indigna que te permitan montar en cualquier m&aacute;quina que supere los diez kil&oacute;metros por hora, pero es lo que hay, de modo que me toca cpmpartir carretera contigo. Y si la bofetada me la llevo yo, por muy culpa tuya que sea, pues mira: gajes del oficio. Pero, amigo, el caso es que son muchas las personas a las que quiero y que, d&iacute;a tras d&iacute;a, conducen por esas carreteras de Espa&ntilde;a y del Se&ntilde;or. Y como les pase algo por tu culpa, mejor vas a estar muerto y en el infierno.</p><p>Vale que con&nbsp;las nuevas leyes y los puntos y toda la pesca te hayas pasado unos meses tranquilito, pero, visto lo visto &uacute;ltimamente, has vuelto a las andadas. No entiendo por qu&eacute; no te quitan el carn&eacute; definitivamente o, mejor a&uacute;n, por qu&eacute; no buscan la manera de impedirte conducir para siempre. S&eacute; que que suena un poco bestia, pero es que la &uacute;ltima pirula ha sido muy gorda y te has ido de rositas. Claro, mientras no te cacen...</p><p>El caso es que hacia el final de este escrito, y sin quitarte un pelo de culpa, me dirijo a quienes escriben las leyes, los mismos que llevan ch&oacute;fer o usan transportes en los que, de un modo u otro, est&aacute;n a salvo de ti: se&ntilde;or ministro, presidente o a quien demonios corresponda: es evidente que la idea de los puntos, por buena que sea, es insuficiente. Eviten como sea que ese salvaje vuelva a tocar un volante o un manillar. Hoy son mis amigos, mi familia... Pero ma&ntilde;ana pueden ser los suyos. Por favor.</p>]]></description><pubDate>Sun, 08 Jul 2007 12:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>De fachorros y fascistas</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2006/011301-de-fachorros-y-fascistas.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2006/011301-de-fachorros-y-fascistas.php</guid><description><![CDATA[<p>Se agradece. De verdad que s&iacute;. Ayer entr&oacute; en el blog el papi de mi Comandanta favorita, Paco, o el comandante Vergara, que ser&aacute; como lo recuerden en la base a&eacute;rea de Matac&aacute;n. Militar de carrera, de vocaci&oacute;n y de hecho, es una de las personas m&aacute;s cultas que he conocido nunca. A veces me duele no seguir siendo pareja de su hija por que una de las consecuencias ha sido el&nbsp;hecho de que perdiera buena parte del contacto con &eacute;l.</p><p>Pero lo que me ha hecho escribir este art&iacute;culo no es la persona de Paco -la prueba de ello es que est&aacute; en la secci&oacute;n de "Sociedad", no en "Mi gente"-. El caso es que el comandante critica un par de cosas que digo, y, como afirmaba al principio, se agradece. Me gustan, como a todo el mundo, las alabanzas. Pero es la cr&iacute;tica constructiva lo que me hace crecer. Empiezo, pues, por agradecer los comentarios. Pero no puedo hacer menos que contestarlos.</p><p>Me dec&iacute;a Paco, o eso he entendido yo, que justifico las ablaciones de cl&iacute;toris en determinadas culturas y que el matrimonio entre homosexuales no es tal, sino&nbsp; que debemos llamarlo uni&oacute;n. Acababa mi ex-suegro diciendo que no deber&iacute;a utilizar tan a la ligera t&eacute;rminos como fascista, hom&oacute;fobo o gilipollas.</p><p>Pues bien: lo primero que tengo que decir (reconozco que no quedaba muy claro en mi art&iacute;culo) es que no justifico la mutilaci&oacute;n de los &oacute;rganos sexuales en determinadas culturas. Es m&aacute;s: me parece una aberraci&oacute;n. Lo que dec&iacute;a, y sigo manteniento, es que no podemos criticarla si no la entendemos. Una cosa no quita a la otra. En cuanto a lo de los matrimonios, qu&eacute; quieres que te diga, Paco, a m&iacute; me parece de perlas llamarlos "uni&oacute;n", en lugar de matrimio. Es una cuesti&oacute;n de l&eacute;xico.&nbsp;En lo&nbsp;que s&iacute; entiendo que estaremos de acuerdo es en que est&aacute; muy bien que dos personas que se quieren convivan y se hagan llamar como les d&eacute; la gana; y en que una cosa es esa pareja y otra muy distinta y m&aacute;s peligrosa es que nos encontremos con ni&ntilde;os de por medio.</p><p>Por lo que respecta al uso de insultos o tacos, o equiparar "fascista" a un insulto, te dir&eacute; que &eacute;ste es el estilo del blog, uno de los pocos lugares donde no tengo que morderme la lengua; y que reconozco que se me ha deslizado el l&eacute;xico con lo de fascista. Evidentemente, no tengo nada en contra de las IDEAS de Fichte o de D&rsquo;Annunzio, por ejemplo. Es m&aacute;s, algunos de de los puntos, como el orgullo de la naci&oacute;n propia y otros similares y de sentido com&uacute;n son, en la teor&iacute;a, maravillosos. Luego hay otros que me ponen los pelos de punta, pero no vamos a tratar el tema, de modo que dej&eacute;moslo. Todo el mudo sabe que soy apartidista -no soy apol&iacute;tico porque nadie puede serlo-, de modo que tampoco voy a defender ni atacar a partido (o fascio) alguno.</p><p>Lo que ha ocurrido es que, por error, he mezclado churras con merinas, he dicho fascistas donde deber&iacute;a haber dicho fachorros. &iquest;La diferencia? El fascista sigue una ideolog&iacute;a; el fachorro adapta esta ideolog&iacute;a para su comodidad, me da igual que lo haga bajo la bandera espa&ntilde;ola, la&nbsp;alemana, la Senyera, la Ikurri&ntilde;a o la de Villaquetempujo de la Torta. Para el fascista, el contrario es el rojo, el progresista y todos los que se acogen bajo este paraguas, a veces por un no vayan a pensar que yo...; para el fachorro, el enemigo es todo aquel que no piense como &eacute;l. Creo que se empieza a colegir que tenemos fachorros de derechas y de izquierdas...</p><p>Sigo: no suelo leer sobre pol&iacute;tica, ya que no me gusta que mi pensamiento est&eacute; condicionado por las ideas de otros, pero te dir&eacute; que algo s&eacute; sobre el fascismo, habida cuenta de que obtuve una muy buena nota en la asignatura de "Pensamiento pol&iacute;tico contempor&aacute;neo". De todos modos, &uacute;ltimamente, la &uacute;nica pol&iacute;tica que me interesa es la que S&eacute;neca propugna en <em>De Clementia</em>, tratado que, no lo dudo, habr&aacute;s le&iacute;do. Y las consecuencias del primo del fascismo, el nacional-socialismo, llevan a contradecir al tratado del andaluz. Y ya me estoy metiendo en pol&iacute;tica, una fobia que comparto con el fascio, de modo que voy a dejar el tema.</p><p>Por &uacute;ltimo, intuyo que crees que abuso de la idea de que la espa&ntilde;ola es una historia y una cultura com&uacute;n de m&aacute;s de treinta siglos. Pues bien: yo creo que&nbsp;abuso en la forma, no en el contenido. Traduzco: a lo mejor, lo que hago es repetir demasiado lo de los tres mil a&ntilde;os, pero creo que, en Espa&ntilde;a, todos tenemos un poquitio de sangre fenicia, cartaginesa, romana, sueva, alana, goda, ostrogoda, &aacute;rabe, celta, francesa, americana, inglesa y qu&eacute; s&eacute; yo de cuantos pueblos m&aacute;s -alg&uacute;n d&iacute;a los enumerar&eacute; a todos, s&oacute;lo por el placer de hacerlo- y eso hay que repet&iacute;rselo muchas veces a los fachorros que, bajo una bandera auton&oacute;mica se empe&ntilde;an en reescribir la historia a su gusto o inter&eacute;s.</p><p>S&oacute;lo me queda a&ntilde;adir que agradezco este tipo de cr&iacute;ticas, que me hacen agitar la materia gris. Como todo el mundo, &iquest;no?</p>]]></description><pubDate>Fri, 13 Jan 2006 14:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>Prohibamos</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2006/010602-prohibamos.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2006/010602-prohibamos.php</guid><description><![CDATA[<p>Vale. Fumo. Como un carretero fumador. Como una chimenea donde arde le&ntilde;a verde. Como un indio cabreado. Me labro, consciente, constante y gilipollas. un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n. Calada a calada. Cigarrillo a cigarrillo. Si no me mata el c&aacute;cer, lo har&aacute; un enfisema, un infarto, o la mala hostia acumulada el d&iacute;a en que &eacute;sta salga a flote. Que fumo, consciente y por placer, vaya.</p><p>Ahora bien: he aqu&iacute; que el ser humano es un animal contradictorio: fumo y me parece de perlas la Ley Antitabaco. Que s&iacute;, que s&iacute;. Sin iron&iacute;as. Entiendo incluso lo gallos que andan los no fumadores. Me cae&nbsp;muy bien,&nbsp;por haberlos molestado sin darles ocasi&oacute;n de pedirme, educadamente, que no fume. Soy malo, muy malo. Es m&aacute;s: si de m&iacute; dependiera, habr&iacute;a relegado el tabaco al &aacute;mbito privado y, si acaso, a un porcentaje muy bajo de bares y cafeter&iacute;as. Digamos el diez por ciento.</p><p>Como me he propuesto escribir este art&iacute;culo sin recurrir a la iron&iacute;a ni al insulto, no voy a decir lo que pienso del intervencionismo estatal. S&oacute;lo que me molesta bastante que tengan que venir unos se&ntilde;ores que no tienen ni puta idea de que existo -salvo cuando toca pagar tasas e impuestos- a decirme que me cuide, que tengo que llegar a los ciento veinti&uacute;n a&ntilde;os. Y bien de salud, gracias, que tengo que producir hasta los noventa, que tal y como est&aacute; la Seguridad Social, sin ni&ntilde;os y con una burrada de moros que no cotizan, lo de las pensiones, chungo pelota, tron.</p><p>La ley de marras. Que me parece estupendo. Dec&iacute;a: si los fumadores no hemos sabido respetar a los que no lo son, ahora nos vemos obligados a ello legalmente. Ole. Pero que el Pesoe no nos venda motos pintadas de rojo -n&oacute;tese el juego crom&aacute;tico de palabras-. Se empe&ntilde;a en decir que es lo mejor para los fumadores, que pap&aacute; Estado te quiere y que el T&iacute;o Sam te necesita -este&nbsp;retru&eacute;cano es m&aacute;s fino, pero yo me entiendo-.</p><p>Vamos a ver: desde mi punto de vista, nos est&aacute;n escamoteando el motivo real por el efecto secundario. El efecto es que en Espa&ntilde;a estaremos todos un poco m&aacute;s sanos. El motivo real: ahorrar gastos de Sanidad.Y es que el tabaco no compensa: el gasto en oncolog&iacute;a, cardiolog&iacute;a y todas las "g&iacute;as" que necesitan los fumadores, supera el ingreso de los impuestos que proporciona el cigarrillo.</p><p>Por lo dem&aacute;s, y si se trata de ahorrarse unos euros en Salud P&uacute;blica, se me ocurren un par de medidas: prohibamos la venta de alcohol a imb&eacute;ciles que luego, bajo sus efectos, se creen invulnerables tras un volante o leg&iacute;timos due&ntilde;os de un animal m&aacute;s o menos dom&eacute;stico al que llaman&nbsp;esposa. Nos ahorraremos dinero en traumatolog&iacute;a, Justicia y pompas f&uacute;nebres. Casi n&aacute;. Prohibamos la salida a la calle de ni&ntilde;atos y ni&ntilde;atas que, como se aburren, se dedican a la quema de mendigos o a la caza del negro. Pero, sobre todo, prohibamos la llegada al poder de in&uacute;tiles incompetentes, trepas, vagos, lobos con piel de cordero, o cualquier otra de las iletradas subespecies que, en los &uacute;ltimos siglos, salvo muy contadas excepciones, han gobernado para medrar el reino republicano central federalista de un porcentaje de la Pen&iacute;nsula, Cueta, Melilla y territorios insulares. Prohibamos.</p>]]></description><pubDate>Fri, 06 Jan 2006 16:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>Imno, al, spanol dl futuro</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2006/010601-imno-al-spanol-dl-futuro.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2006/010601-imno-al-spanol-dl-futuro.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Est&aacute; bien: me rindo. He luchado, pero, como un soldado franc&eacute;s bajo el cruel sol de Despe&ntilde;aperros, con todods sus compa&ntilde;eros muertos, y acosado por los espa&ntilde;oles, veo la batalla perdia. Y es que esta vez el enemigo es demasiado fuerte: la televisi&oacute;n. Y mis armas son s&oacute;lo estos art&iacute;culos, la mala leche, y el inalienable derecho a la pataleta. Lo que me ha hecho rendirme es un r&oacute;tulo en el que se le&iacute;a algo de la letra de un inmo. As&iacute;, a pelo. Sin hache ni hostias.</p><p align="justify">Pues voy a optar por lo que har&iacute;a un infante gabacho espabilado en lugar: me rindo y me dedico a trabajar para el enemigo hasta que vengan tiempos mejores.</p><p align="justify">Vamos, pues, a empezar. &iquest;Por d&oacute;nde? Por hacer tabla rasa, por olvidar todo lo que he aprendido sobre el idioma y la escritura. Voy, tal como propuso, supongo que de broma, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, a escribir como me salga de la punta del pijo. Y, encima, a elaborar una gram&aacute;tica con mis propias normas. Elio Antonio de Nebrija lo hizo y no le fue mal.</p><p align="justify">Empiezo: como pretendo hablar tal y como escribo, y hablo sin tildes, me cargo los acentos graficos, virgula de la ene incluida. Una vez elimadas las estupidas rayitas, voy a igualar be y uve, havida cuenta de que amvas suenan igual. Y ya que me cargado una letra que suena igual que otra, que carajo, elimino la ache. Por muda y por liosa. Ablando de letras que suenan igual &iquest;Para que quiero la i griega, si suena igual que la i latina? I en caso de que pueda confundirse con la elle, vamos a acer que sea doble ele. Sigo con las letras cullo sonido puede llevar a confusion. L ce, la Ka i la qu. Pues ke todas la oklusivas se escrivan komo ka i todas las sivilantes komo zeta. En kuanto a jes y jotas, es facil: la que suene gue, ge se keda. Eso si, sin la u ke es muda. I la ke raske la garganta, jota.</p><p align="justify">Komo pretendo ke mi ortografia sea praktika, avreviare algos grupos de letras. Sin llegar al extremo de los moviles, ke se trata de azer algo elegante. &iquest;Para ke vamos a escribir "de", "me", y similares si podemos aorrar tinta poniendo d, m, k...? I segimos avreviando, k algo keda: acemos d los indefinidos numeros, d modo k eskribimos tal k asi: "Oi ac 1 buen dia". Mola. Tronko.</p><p align="justify">Xo m knso d avreviar, d modo k m meto kon la puntuacion: k kda 1 ponga komas. puntos; puntos y koma o... lo k sea donde l salga del vigote. I los interrogantes, o, exklamaziones, solo d zierre, pa k +?</p><p align="justify">Vueno::: x 1 dia lla sta vien d kamvios. A ver,, k tal m ha kedado?! voi a skojer un texto al azar, skrito kon las normas fascistas e imperialistas del idioma del impero ispanico. ! Omvre: las Rimas i Lellendas d Veker. A ver...... 1s versos al azar;;;</p><p align="justify">En espanol normativo keda asi,</p><p align="center">Cuando me lo contaron sent&iacute; el fr&iacute;o<br />de una hoja de acero en las entra&ntilde;as,<br />me apoy&eacute; contra el muro, y un instante<br />la conciencia perd&iacute; de donde estaba.</p><p align="justify">I n l kstellano del futuro s eskrive:</p><p align="center">Kuando, m lo kontaron, senti l frio</p><p align="center">d 1 oja d azero n las entranas;.</p><p align="center">m apolle n l, muro, i 1 instante</p><p align="center">l konzienzia perdi d donde stava.</p><p align="justify">Dios...</p>]]></description><pubDate>Fri, 06 Jan 2006 15:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>El hombre que no particip&#xF3; en ninguna guerra</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/120601-el-hombre-que-no-participo-en-ninguna-guerra.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/120601-el-hombre-que-no-participo-en-ninguna-guerra.php</guid><description><![CDATA[<p>Ayer me compr&eacute; el &uacute;ltimo libro de P&eacute;rez-Reverte, <em>No me coger&eacute;is vivo</em>. Como siempre, genial. Recopila art&iacute;culos publicados entre 2001 y 2005. Pero no voy a escribir una cr&iacute;tica literaria, que eso es cosa del Kaisser. Lo que voy es a mencionar un art&iacute;culo del a&ntilde;o 2001 o 2002. En &eacute;l, le habla a una joven, Elenita, sobre su abuelo, sobre las guerras a las que &eacute;ste sobreviv&oacute;, sobre lo que am&oacute;, odi&oacute;, sobre la miseria y gloria que vivi&oacute; el anciano. Le cuenta muchos c&oacute;mos y porqu&eacute;s de la vejez. Y el cabr&oacute;n del cartagin&eacute;s mi hizo llorar.</p><p>Me hizo llorar, reflexionar, y me abri&oacute; una ganas tremendas de hacer un peque&ntilde;o homenaje a alguno de mis abuelos. Concretamente, este pobre paneg&iacute;rico va para el que ejerci&oacute; de padre hasta que mis padres pudieron desempe&ntilde;ar tal labor. Se trata de Antonio. Uno de los hombres m&aacute;s grandes a los&nbsp;que he tenido la suerte de conocer.</p><p>Pues bien, Antonio naci&oacute; en tiempos de la Primera Guerra Mundial, aunque no estoy muy seguro de que lo supiera antes de cumplir cierta edad, habida cuenta de que en aquella &eacute;poca las noticias llegaban muy lentamente a las aldeas gallegas. Naci&oacute; con una malformaci&oacute;n en la columna que le imped&iacute;a caminar correctamente, lo que le evit&oacute; tener que matar al vecino en otras guerras. Eso s&iacute;, la deformaci&oacute;n no le impdi&oacute; trabajar como una bestia para sacar adelante a una familia en la que eran siete hermanos.</p><p>Acabo de decir que la espalda le evit&oacute; guerras. Pero no todas: como todos, pero m&aacute;s que ninguno, tuvo que luchar a brazo partido para arrancarle al cacique local&nbsp;un terru&ntilde;o que luego reg&oacute;, literalmente, con sudor. De hecho, mi abuela, una belleza de la &eacute;poca -doy fe, he visto alguna fotograf&iacute;a suya de cuando ten&iacute;a treinta a&ntilde;os-, se cas&oacute; con un hombre apenas era capaz de andar porque, y espero que Celsa, all&aacute; en el cielo, sea testigo de que estas palabras son literales: "o teu av&oacute; era un home&nbsp; moi traballador". Creo que no necesito traducirlas.</p><p>En estas estamos cuando los abuelos pierden un hijo. Una de esas enfermedades que se llevaban a los reci&eacute;n nacidos y que hoy carecen en absoluto de importancia. A pesar de que la casa, construida piedra a piedra por mis abuelos y una familia amiga y luego dividida en dos, se volvi&oacute; oscura, casi negra como el infierno, se atreven a tener otra criatura: mi madre. Ignoro por qu&eacute; no nacieron m&aacute;s ni&ntilde;os. Supongo que mi abuela era ya un poco mayor. De la infancia y juventud de mi madre hablar&eacute; en mejor ocasi&oacute;n. S&oacute;lo cabe decir que entre los dos hicieron a mi madre lo que es y yo soy un cincuenta por ciento mi madre.</p><p>En estas llego yo: el primer nieto. O neno. Mi abuelo, endurecido por la vida, seco de sudor y l&aacute;grimas lloraba cada vez que recordaba el d&iacute;a de mi nacimiento. Era yo un ni&ntilde;o cuando Antonio super&oacute; un c&aacute;ncer. No lo recuerdo, pero&nbsp;lo imagino resistiendo los dolores y llorando cuando pensaba en el dieciocho de diciembre del setenta y cinco. Joder, si es que era de otra pasta.</p><p>&Eacute;l fue quien me ense&ntilde;&oacute; a rezar, los primeros n&uacute;meros y las primeras letras, a pesar de ser muy suyo con la Iglesia y casi analfabeto -nunca pas&oacute; de sumar y restar-. &Eacute;l fue tambi&eacute;n qui&eacute;n me transmiti&oacute; el amor por el trabajo, sea cual sea. Me r&iacute;o mucho con eso de traumatizar a los crios y lo delicados que son cuando pienso en nosotros dos, bajo la solana del agosto orensano, volcando el heno y trajin&aacute;ndonos una cerveza a medias para desatascar la garganta, el con sesenta y pico y yo con cinco o seis a&ntilde;os.</p><p>Me fui de casa muy pronto. Apenas con diez a&ntilde;os me mud&eacute; a un seminario, de modo que apenas lo ve&iacute;a. Pero era como esos amores en la distancia. Sin son aut&eacute;nticos, perduran y aun crecen.</p><p>Me duele todav&iacute;a cuando, estando ya en Salamanca, mis padres me comunicaron que el abuelo ten&iacute;a c&aacute;ncer de lengua. Pero no fue el c&aacute;ncer lo que se llev&oacute; a mi abuelo. Fue la pena. Despu&eacute;s de pelear contra el mal durante varios a&ntilde;os, tuvo que hacer frente a la enfermedad de mi abuela, otro c&aacute;ncer, &eacute;ste de p&aacute;creas, que se la llev&oacute; en medio a&ntilde;o. Mi abuelo podr&iacute;a haber vivido seis o siete a&ntilde;os m&aacute;s, ya que su enfermedad avanzaba con lentitud, pero la pena de perder a Celsa lo sumi&oacute; en tal tristeza que, apenas un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, nos abandonaba. De esto hace ya unos a&ntilde;os y ahora, mientras escribo esto, se me difuminan las teclas del ordenador por las l&aacute;grimas.</p><p>Tuve la inmensa suerte de decirle adi&oacute;s apenas unas horas antes de que falleciera, pero la enorme desgracia de no decirle las suficientes veces cu&aacute;nto lo quer&iacute;a. Sirva este art&iacute;culo de tard&iacute;o e insuficiente descargo. Un bico, av&oacute;.</p>]]></description><pubDate>Tue, 06 Dec 2005 15:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>La boda de Bush y la peque&#xF1;a Yaiza</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/120501-la-boda-de-bush-y-la-pequena-yaiza.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/120501-la-boda-de-bush-y-la-pequena-yaiza.php</guid><description><![CDATA[<p>Flipo. Mucho. Pero mucho, muho... Acabo de leer un art&iacute;culo en un blog yanki y me he quedado a cuadros. Osea, &iquest;no va el maromo, o maroma y defiende a Bush por oponerse a las bodas homosexuales? A ver: en&nbsp; este tema, que cada uno piense lo que le d&eacute; la gana. El que quiera poner a escurrir a dos t&iacute;os que se casan, all&aacute; &eacute;l; y si Pepe y Manolo deciden que son los hombres de su vida, me parece fant&aacute;sico. Pero es que luego el fulano se empe&ntilde;aba en comparar las bodas homosexuales con la poligamia y las bodas&nbsp;con ni&ntilde;as&nbsp;en &Aacute;frica. En Zimbawe, dec&iacute;a el t&iacute;o listo. Vamos, que tambi&eacute;n en los Iues&eacute;i mezclan churras con merinas.</p><p>En Espa&ntilde;a, como en Estados Unidos, habitualmente, dos personas, sean del sexo que sean, se casan m&aacute;s o menos libremente. &iquest;Se imaginan lo contrario?, el cura dicendo:&nbsp;Pedro, &iquest;tomas a Mar&iacute;a por esposa para amarla y todo eso o prefieres que te castremos y te lapidemos?; y t&uacute;, Mar&iacute;a, &iquest;te casas con Pedro o te deportamos? Vale que alguno ha ido al altar por aquello de la presi&oacute;n social y porque no le quedaban m&aacute;s huevos despu&eacute;s de una noche loca... Pero no era -normalmente- cuesti&oacute;n de vida o muerte.</p><p>Lo que quiero decir es que no entiendo la cr&iacute;tica a un acto de libertad -ojo, la boda en s&iacute;, que de la familia ya hablaremos...- ni me cabe en la cabeza&nbsp;que esta cr&iacute;tica se apoye en una comparaci&oacute;n bastante m&aacute;s que odiosa. </p><p>Analizando en profundidad el mensaje del colega gringo, creo saber d&oacute;nde radica el problema.&nbsp;Y lo que me fastidia (iba a escribir jode, pero parece que eso de las palabrotas va a empezar a perseguirse en los blogs) es que ambos compartimos una carencia. A saber: aqu&iacute;, el colega John y un servidor,&nbsp;somos muy miopes. Tanto &eacute;l como yo nos empe&ntilde;amos en medir por el mismo rasero a gentes que no tienen nada que ver: de un lado, Smith critica la Boda de Joey y Mickey, compar&aacute;ndola con actos propios de la cultura africana y de otro, el menda defiende que Pepito y Miguel&iacute;n se pasen por el Ayuntamiento argumentando que es cosa de cada uno y que peor es lo de &Aacute;frica. Nuestro problema -ojal&aacute; fuera s&oacute;lo de John y m&iacute;o- es que halamos sin saber, desde un p&uacute;lpito de riqueza y una cultura juedeo-cristiana que no entiende al islam ni a cualquier&nbsp;otra ideolog&iacute;a&nbsp;que no sea la nuestra.</p><p>Como me est&aacute; quedando un poco lioso el art&iacute;culo, para rematarlo, voy a resumirlo en un par de frases: por un lado, no somos qui&eacute;nes para criticar actos de culturas que no son la nuestra: eso se llama etnocentrismo; por otro lado, nadie nos manda meternos en la vida de dos personas qe se aman, sean del sexo que sean: eso se se llama fascismo. Y gilipollez.</p>]]></description><pubDate>Mon, 05 Dec 2005 13:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Daddy English</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/111201-daddy-english.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/111201-daddy-english.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Acabo de tener una bronca considerable con una compa&ntilde;era y a&uacute;n estoy parti&eacute;ndome de risa. No por la discusi&oacute;n, ojo. Bueno, s&iacute;, por la pelea, pero s&oacute;lo por el final. A ver: me explico, que esto de re&iacute;rse solo est&aacute; muy feo y es la antesala del manicomio: cuando la buena mujer se cans&oacute; de argumentar &ndash;reconozco que un servidor desquiciar&iacute;a al mism&iacute;simo Santo Job- me solt&oacute;, airada, un ign&oacute;rame. Y la jorob&oacute;. Me demostr&oacute; que ignora que el verbo ignorar no es sin&oacute;nio de hacer caso omiso o ningunear, sino que s&oacute;lo posee el significado de desconocer.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Y como un servidor hace gala de muy buena memoria y le iba a resultar complicado dejar de conocer a una persona que ya conoce, mi respuesta era evidente: no puedo.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Se lo tom&oacute;, como era de esperar, por donde no era. Crey&oacute; la interfecta que, tras el combate verbal, le soltaba ir&oacute;nicamente un piropo. As&iacute; pues, con desprecio en los ojos y rabia en el gesto &ndash;o al rev&eacute;s- me solt&oacute; un que te jodan. Habida cuenta de que mi vida sexual es, &uacute;ltimamente, como la de una piedra p&oacute;mez, no pude evitar un Dios te oiga.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">La dama se dio la vuelta con un cabreo de cuatro pares y se larg&oacute; murmurando algo de gilipollas y de que me dieran por no s&eacute; d&oacute;nde. Espero que no literalmente.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Ahora que le he dado unas cuantas vueltas, lo entiendo: la buena mujer se empe&ntilde;aba usar malos calcos del ingl&eacute;s, mientras un servidor gusta del castellano derecho. As&iacute;, el verbo to ignore significa, en la muy noble, aunque pobre, lengua de Albi&oacute;n lo que ella hab&iacute;a querido decirme a trav&eacute;s de una mala traducci&oacute;n. En cuanto al fuck you, que ella tradujo por que te jodan, no tiene una traducci&oacute;n clara, m&aacute;s que nada porque, si quieres desearle mal a alguien, no tiene sentido que le digas que ojal&aacute; tenga una noche de sexo desenfrenado. Y eso de j&oacute;dete, que quieren ustedes que les diga: ciertos menesteres son cosa de dos. O m&aacute;s: all&aacute; cada uno con su suerte y sus perversiones.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">Tras escribir esta sarta de chorradas a modo de ejemplo, voy al meollo de la cuesti&oacute;n, a lo que quiero decir. Y es que nos empe&ntilde;amos en ser una panda de acomplejados ante pap&aacute; ingl&eacute;s, una caterva de meaplias irredimibles ante todo lo que brilla en el guiri. Somos como urracas, que nos apoderamos de todo lo que nos llama la atenci&oacute;n, tambi&eacute;n en cuestiones ling&uuml;&iacute;sticas. Me pregunto qu&eacute; ocurrir&iacute;a si, en lugar de ser Estados Unidos fuera cualquier pa&iacute;s &aacute;rabe la referencia cultural. Es probable que, en lugar de decirle a nuestra pareja, acaramelados, I love you, le solt&aacute;ramos un u-hei-buukii. Y nos qued&aacute;semos m&aacute;s anchos que altos.</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">&iexcl;Se&ntilde;ores! (y &iexcl;se&ntilde;oras!, seamos paritarios) el espa&ntilde;ol, castellano, rom&aacute;n paladino, hispano, ibero o como co&ntilde;o queramos llamarlo, posee una riqueza atesorada a lo largo de treinta siglos. A trav&eacute;s del tiempo ha ido asimilando extranjerismos, pero siempre que &eacute;stos eran necesarios. No vengamos ahora de horteras y de listos a destrozar uno de los idiomas m&aacute;s ricos y con m&aacute;s hablantes del planeta tierra. Please.</p>]]></description><pubDate>Sat, 12 Nov 2005 10:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>"Neno, acabo reventada contigo"</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/101801-quot-neno-acabo-reventada-contigoquot-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/101801-quot-neno-acabo-reventada-contigoquot-.php</guid><description><![CDATA[Acabo de bajarme del autobús y de reflexionar. Para que digan que los hombres no sabemos hacer dos cosas a la vez. Y hasta estoy echándome un cigarro mientras escribo. Lo que me ha hecho pensar durante el trayecto en el urbano es una escena que he contemplado entre un pequeñajo de unos siete años y un señor al que he supuesto su abuelo.<br>El niño trataba de convencer al anciano de que hicieran algo juntos. No sé qué. El caso es que el señor le tomaba el pelo, convencido, estoy seguro, de antemano por los argumentos infantiles, deshilachados y yuxtapuestos.<br>Lo que ha provocado que callase por fuera y hablase por dentro fue el hecho de verme reflejado a mí mismo hace más de veinte años. Cuando habría matado a quien fuera con tal de que me dejaran acompañar a mis abuelos a las parcelitas en las que se habían pasado la vida deslomándose para arrancar lo suficiente para comer.<br>El caso es que, nada más doblar la esquina de la casa y tras asegurarme de que nadie salvo mi abuela podía oírme, balbuceaba en el gallego inseguro de un mico de cuatro años: "Abuela, ya sé que te cansas al llevarme en brazos, pero, si me llevas, seguro que llegamos antes". Siempre el mismo argumento. Siempre las mismas palabras. Y siempre la misma respuesta: "Neno, acabo reventada contigo", dicho lo cual, suspiraba, me sonreía desde lo más profundo de unos ojos que tengo el orgullo de haber heredado y me subía, a pesar de los intensos dolores que el reúma le provocaba, a pesar del ahogo de la bronquitis crónica y cargaba conmigo los trescientos metros que nos separaban de nuestro destino. La única recompena que esperaba y que yo le ofrecía gustoso era mi risa.<br>No voy a hablar del necesario respeto a nuestros mayores, de que son más sabios y, tal vez por ello, están más solos. Eso lo dejo para cuando quiera ponerme serio. Hoy sólo quería sumergirme en ese recuerdo que han provocado un enano y su abuelo. Bueno, y demostrar algo: para quienes piensan que los hombres somos incapaces de hacer varias cosas a la vez: ahora mismo estoy escribiendo, releyendo, fumando y echando una lagrimilla.]]></description><pubDate>Tue, 18 Oct 2005 19:29:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Depre o gilipollas?</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/101202-depre-o-gilipollas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/101202-depre-o-gilipollas-.php</guid><description><![CDATA[Esta tarde me he estado tomando un café con el profesor de psicología. Un tipo majete el tal Andrés: gallego moreno, de mirada grande e inteligente, bien plantado y que las trae a todas loquitas. El caso es que me he quedado con las ganas de pedirle su opinión sobre algo que me preocupa. Observo que cada vez se producen más depresiones. Tema serio donde los haya, siempre y cuando no decidas reírte de tus miedos. Me habría gustado que me ofreciera, desde un punto de vista científico, la razón de este aumento. Pero no ha podido ser: en la tertulia había gente a la que no le hubiera apetecido hablar del tema. Otro día será. Entre tanto, me quedo con mi idea, que paso a exponer. Y usted, si tiene paciencia y valor, a leer. Y si no, seguro que le gusta más el artículo sobre el Club Deportivo Villasoplanabos que un exfutbolista guiri ha escrito en el diario deportivo. Con que, hala, a mamarla.<br>	He leído en algún lado que la depresión es la enfermedad de la comodidad. Y debe de ser cierto, porque, cuando estás ocupado buscando comida antes de que te ataque alguna alimaña, o cuando te dedicas a esquivar tiros, no tienes tiempo para deprimirte. Ni ganas. Aunque esa alimaña (me vale el apelativo para ambos casos) se haya cargado a tu perrito. El problema viene cuando las alimañas no existen, duermes caliente -en el sentido que sea- y la comida sólo se te puede escapar volando si no sabes trinchar el pavo. Entonces quieres más. Y si hay dinero, lo tienes, si no, alium et aqua, Caesar dixit. Y esa aspiración extra genera frustración. Claro que las frustraciones continuas no tienen por qué deprimirte. No tienen por qué. Pero lo hacen.<br>	La base puede estar en una anécdota que me contó mi Comandanta Favorita hace tiempo: estaba ella, de muy niña, encaprichada con un juguete. El berrinche ante su progenitor -mi comandante favorito- fue mayúsculo. Pero, si algo tienen en común padre e hija, es la testarudez de los mandos castrenses. Tal vez por eso, el comandante Vergara, un tipo digno de conocerse, en el mejor sentido de la palabra, pronunció la frase que, años más tarde, ella me reprodujo: "La vida es una continua frustración".<br>A ver, a ver, que no me he convertido al budismo ni nada de eso. No niego las bondades de la ambición sana. Pero sana, ojo. Cada uno tiene unos talentos (pecuniarios y de los otros) y es cada uno quien debe administrarlos para hacerlos crecer. Y que a quien Dios se la dé San Pedro de la bendiga, vamos. Lo que ocurre es que no somos conscientes de lo poco que se necesita para ser feliz -remito al lector a una de las más bonitas canciones de Joaquín Sabina: "Para dormir a pierna suelta, le basta con tener para vino, pan y tabaco", que decía la Balada de Tolito-. El problema se agrava cuando confundimos dinero con felicidad, que, aunque se parezcan, no siempre son lo mismo.<br>Como ya voy más allá de las 33 líneas y de los 33 no pasó ni Cristo, voy a concluir, que en nada soy superior al Mesías: ahora lo fácil es echarle la culpa a la sociedad, decir que nos inunda de anuncios, de ventanas a una vida de lujos y lujurias inalcanzables. Lo fácil es echar balones fuera, usando un término que mi colega de tecleo, el tuercebotas guiri que escribe en la prensa deportiva. Lo fácil y lo cobarde. Examinémonos un rato. ¿De verdad voy a ser más feliz si llevo los vaqueros del tal Pepe Pardo, las zapatillas de Naiqui-enselasponga-, el perfume de Adolfo Chorícez y la gomina del alcalde de León? Para mí, eso, más que felices, nos hace gilipollas. Claro que a lo mejor, el tipo que decidió agarrar el diario futbolero "Carca" nada más acabar el primer párrafo no está de acuerdo. Allá él y el guiri.]]></description><pubDate>Wed, 12 Oct 2005 22:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Valores</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/101201-valores.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/101201-valores.php</guid><description><![CDATA[Estoy emocionado. De verdad. Casi con la lagrimilla en el ojo. Y es que no estoy acostumbrado a los piropos. Y, hoy, la rapmántica, supongo que cegada por esa amistad, incondicional como todas las amistades que ella da, me ha soltado el piropo más bonito que jamás me hayan echado. Y sin previo aviso, que tiene más mérito. Ha dicho algo así como que soy un tío con valores. Vale. A lo mejor no es lo más poético que se le puede decir a un hombre soltero, sin compromiso y en edad de merecer. Pero me ha emocionado de verdad. No soy tan hijoputa ni tan cabrón. Por algo se empieza.<br>	Claro que eso de los valores no sirve para ligar, ni da dinero, pero te hace sentirte bien cuando repasas el día, antes de quedarte frito y soñar con los angelitos, o las angelitas, que hasta en sueños soy paritario. Vale que no están de moda, que no te hacen tan guapo como esas cremas faciales que anuncian cuando ya es navidad en el Corte Galés, ven y compra, borrego, que si no no te vas a comer un rosco en el cotillón de Nochevieja. Pero ayudan a hacer de un cabronazo como mi menda algo parecido a un buen tipo, de esos a los que les coges cariño y todo.<br>	Está bien: lo mejor que puedes hacer ante tu jefe es enfundarte los valores, y la lengua ya de puestos, cuando te está echando una bronca de tres pares por algo que él ha hecho mal. Pero son esos que te guardas para ganarte los garbanzos los que te hacen mejor que él. Aunque no el mejor, ojo. Si te hicieran el mejor, estarías de contertulio de élite en Crónicas o en el programa de la Campos, que ahí sí que van los mejores. La releche, vamos. Esos mismos que creen que el corazón, del que tanto hablan, está compuesto de cuero de tapir amazónico, como sus zapatos y sus carteras. Para ser el mejor, al menos en un mundo asesino de puro competitivo, tampoco los ideales visten. Vaya por Dios.<br>	También es cierto que sólo con una conciencia limpia es difícil relacionarse con la crem de la crem social. Sobre todo porque la cartera suele estar tan limpia como la conciencia. El caso es que me interesa muy poco lo que tenga que contarme esa Jet-set, cuyo dinero pueden meterse por la cuenta corriente y cuya conversación va de las joyas de Piluqui a los cuernos de Maruqui pasando por un tema tan inteligente como los bajos del Ferrari de Pototo. O los bajos de Pototo sin más, que hay gustos para todo. Me quedo con las tertulias de la facultad, donde nos juntamos profesores y alumnos, juntos, revueltos, animados y divertidos, para arreglar el mundo en media hora y dos cuchilladas. A la carne con patatas que solemos comer después de las patatas con carne que sirven de primer plato, ojo. Y todo por el ridículo precio de cuatro con quince más las miradas de envidia de quienes te consideran un pelota por comer con los profes, sin darse cuenta de que, fuera de clase, son colegas a poco que tú quieras que lo sean.<br>	Lo que sí que me molesta (iba a decir que me jode, pero hoy me ha dado por la corrección política, que estoy de buen humor) es que alguien se sorprenda de que un ser humano posea valores que corresponden a una especie que suponemos evolucionada. Me cuesta creer que alguien prefiera el dinero a la honradez, el placer a la satisfacción (ojo a los matices, que estoy de buen humor, pero me gusta que el lector piense mientras lee); o que se quede con el poder antes que el amor. Por poner los tres ejemplos más tontos que se me han podido ocurrir. Me molesta porque de alguna manera me hace sentir un bicho raro, casi como si me insultaran. Lo mismo es que la granaína estaba mosqueada conmigo y me ha soltado uno de esos insultos inteligentes. De los que pillas varias horas después, cuando la réplica está ya fuera de contexto. Así que, para bicho raro, tú, amiga Rapmántica. Aquí, si alguien tiene valores, serás tú. No te jode. Y el de la pipa también, que no iba irse de rositas: aquí, si nos insultamos, lo hacemos todos.]]></description><pubDate>Wed, 12 Oct 2005 22:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>La Rapm&#xE1;ntica</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/100501-la-rapmantica.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/100501-la-rapmantica.php</guid><description><![CDATA[Creo que ya he hablado alguna vez de la Rapmántica. Vero, que así se llama, es una de esas personas que me honra con una amistad auténtica, intensa, fiel, noble y, no menos importante, sin agobios.<br>Estamos hablando de una persona de acción. Hasta tal punto es así que, para describirla, en lugar de adjetivos voy a utilizar verbos: piensa, siente, escribe y rapea. Pero me quedaría un poco corto en el retrato si sólo enumerase cuatro verbos, de modo que paso a explicar cada uno:<br>He empezado diciendo que piensa. Aunque no parece nada característico, ésta una cualidad que se convierte en muy apreciable cuando se la combina con la cantidad, precisión y velocidad que caracterizan los pensamientos de la Rapmántica. Vale que a los felices veinte tus ideas estén matizadas por ciertos pensamientos radicales (me vienen a la cabeza ahora mismo Nietzsche o Bakunin). Pero lo que no es tan habitual que la niña sepa incorporarlas al resto de sus muy variadas lecturas. Y no vivir según el evangelio de Zaratustra.<br>Después he dicho que siente. Y me he cargado ese cascarón de chica dura que, por otra parte, es incapaz de mantener. Diría que me va a matar por haberla descubierto, pero, uno: ella misma es incapaz de esconderse continuamente y dos: Vero mataría por  los suyos, no los mataría a ellos. Además, hablando de asesinar, he matado dos pájaros de un tiro: de esta forma me doy también la excusa para explicar el porqué del apodo. Ella misma gusta de hacerse llamar así, porque, dice, es una combinación de rapera y romántica. Pero, ojo, no nos llamemos a engaño: el romanticismo de la muchacha no es esa tontería de chichinabo o esas lágrimas de telenovela que continuamente se confunden con una manera de ver la vida y de actuar. Para entender el sentimiento romántico de la buena mujer, deberíamos estudiar, en muchos aspectos, la historia y el arte del siglo XIX.<br>He dicho también que escribe y rapea. Uno estos dos verbos porque están íntimamente ligados en su caso. La prosa de la Rapmántica posee el ritmo sencillo y contundente del rap. Es más, cuando no está escribiendo rap, es fácil que esté despotricando contra el mundo a través de un artículo. En cuanto a los temas que toca, hay que decir que habla de todo, pero con preferencia cuenta lo que ve: he leído algunos artículos que su entorno encontraría, cuando menos, sonrojantes. Dice la verdad sin concesiones, ambajes ni anestesia, lo que la hace tener pocos pero, eso sí, muy buenos amigos.<br>Voy a ir terminando la descripción de Vero, no porque me falten ideas para hablar de ella o porque sea larga. Termino porque me ha prometido que, en breve, abrirá un blog, de modo que va a concederle al mundo el privilegio de conocerla a través de sus propias palabras. Es más, si tiene a bien contestarme a través de él (en cuanto salga, lo enlazo) puede que las bitácoras de ambos lleguen, con tiempo, unas cañas y unos cuantos artículos más a convertirse en libros. Entretanto, a ver si cunde el ejemplo de una joven de veinte años que nos da mil vueltas en madurez y, en ocasiones, sabiduría de la vida a unos cuantos que nos creemos mayores y gentes de mundo. Ojalá.]]></description><pubDate>Wed, 05 Oct 2005 19:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>Entra y disfruta</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/100301-entra-y-disfruta.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/100301-entra-y-disfruta.php</guid><description><![CDATA[Hay hasta libros gratis<br><a href="http://www.librosenred.com/default.asp?vienede=landeans">enlace a una librería en red.</a><br><a href="http://www.librosenred.com/ld/landeans">Mi kiosco regala libros. Que los disfrutes.</a>]]></description><pubDate>Mon, 03 Oct 2005 21:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>No son tontos: sufren problemas de entendimiento</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/092801-no-son-tontos-sufren-problemas-de-entendimiento.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/092801-no-son-tontos-sufren-problemas-de-entendimiento.php</guid><description><![CDATA[El Kaiser es uno de esos canarios que les dan fama a los canarios. Un tipo difícil de alterar, vamos. De esos que, cuando te lo cruzas en la cafetería, ves como se pide "doh donuh", se sienta con el primer grupo que ve -suele ser bien recibido- y se pone a charlar de lo divino, lo humano y lo televisable sin levantar la voz más que para hacer algún chiste de cuando en cuando.<br>El caso es que el Kaiser -¡noticia!- ha elevado la voz, si esto es posible por escrito. César, que así se llama, ha leído, como habitual del blog, el artículo que publiqué la semana pasada, en el que hablo de los rodeos estúpidos que damos para no decir negro o moro y parecer así más progres y tontos de baba políticamente correctos. Transcribo parte del comentario, que se puede leer íntegro pinchando en el enlace que se encuentra bajo lo que escribí la semana pasada:<br><em>Salud, hermano</em><br><em>Y yo iría un poco más allá con el tema de la doble interpretación de las palabras del castellano, tan hermoso y lleno de riqueza (...). ¿Por qué los amiguitos de Bush pueden decir que Dios bendiga América, se quedan tan anchos y además son buenos americanos patriotas y un españolito normal, comunista de nacimiento, que esté orgulloso de haber nacido en dominios ibéricos no puede decir Viva España, llenándose la boca, por miedo de ser tachado de facha? Ay amigo, esto de la Historia mal entendida nos deja una herencia bastante jodida de sobrellevar.</em><br>En fin, la pregunta roza lo retórico, pero no voy a tomarla como tal. Desde mi punto de vista, éste es un problema inherente al espíritu español. Se trata del miedo al qué dirán. Para ilustrarlo, un ejemplo muy claro: en la serranía de Salamanca y Cáceres se ven muchas casas humildes por fuera y de obscena riqueza por dentro. ¿Por qué? Pues porque en tiempos de la expulsión de los judíos nadie quería aparentar ser rico, ya que los hebreos solían serlo, y una riqueza demasiado ostentosa podía llevar a uno a la hoguera, por judío o por envidiado.<br>Ese mostrar claramente lo que uno no es se ha transmitido hasta nuestros días, cuando lo que te puede llevar al patíbulo del descrédito público es una ideología de derechas. Estoy seguro de que si lo socialmente aceptable fuera ser fascista, ni Dios llevaría una prenda roja por la calle. Somos así.<br>Pero volviendo al lenguaje mal utilizado, lo que hoy en día nos hace decir que un tipo calvo tiene problemas capilares, un sordo problemas auditivos o un afectado del síndrome de Down necesidades especiales es un falso respeto a las minorías. Falso porque el mal que sufren es el mismo, se llame como se llame, y el verdadero respeto pasa por una discriminación positiva, por la integración, aunque utilicemos las palabras que nuestros padres, nuestros abuelos y todos los que nos precedieron en esta maltrecha España usaban para describirlos sin malicia alguna.<br>Este lenguaje farisaico se ve potenciado desde los púlpitos políticos. Nuestros representantes (... Un momento, que me seque las lágrimas de la risa...) hacen lo que sea por un puñado de votos. Saben que un sordo, por sordo que sea, si tiene más de dieciocho años, puede votar. De este modo, modifican sus expresiones para parecer más dispuestos incluírlos en sus programas, para que seamos todos la leche de iguales, la leche de molones y la leche de bobos felices. Así ganan cuatro votos sin necesidad de financiar la investigación contra enfermedades o taras que, a poco presupuesto que se destinara a su investigación, tendrían cura.<br>El tema no se agota aquí, pero temo que lo que se agote sea la paciencia de mi lector, de modo que dejaré para mejor ocasión otros temas que me propone el Kaiser. Sólo un pequeño adelanto: ¿alguien ha reparado en que el nuestro es el único idioma que utiliza dos nombres para definirse?. Por ahí irán, en otras ocasiones, los tiros. Nunca mejor dicho eso de tiros...]]></description><pubDate>Wed, 28 Sep 2005 16:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>Fuma subsahariano, sucio cauc&#xE1;sico</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/092201-fuma-subsahariano-sucio-caucasico.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/092201-fuma-subsahariano-sucio-caucasico.php</guid><description><![CDATA[Acabo de leer que han vuelto a herir a ocho inmigrantes en la frontera con Marruecos. La verdad es que me duele pensar que trataban de cruzar a un país donde ellos creían que se ataba a los perros con longaniza. Tal vez escapaban de un régimen tiránico, quizá huían del hambre o puede que simplemente buscaran una vida digna. No lo sé. Ni voy a hablar de la inmigración, ya que ése es un problema que se me escapa. ¿Que por qué escribo entonces sobre ocho personas heridas en La Valla? Paciencia, que todo nos será revelado a su debido tiempo, como dijo hace dos mil años un judío genial.<br>El caso es que luego lo he comentado con un coleguilla. Le he dicho que era una lástima que los pobres moros vinieran engañados a un país que los iba a tratar a palos. Y de palos casi me da mi amigo en cuanto pronuncié la palabra moros. Que si eres un racista, que si ya te vale, que si son magrebíes, subsaharianos, norteafricanos o cualquier cosa menos moros o negros, cochino blanco. Bueno, no eran esas las palabras exactas, pero sí el espíritu de la filípica que me soltó.<br>Me dio pereza defenderme. No me apetecía volver a pelear en una guerra en la que apenas dispongo de más armas que la razón. Pero ahora sí que me voy a defender en el blog, donde no me acaloro más allá de lo imprescindible y puedo ordenar las ideas con más calma.<br>Por orden, pues: cuando hablo de un moro no creo estar insultando a nadie. <br>Para empezar, deberíamos acudir a la etimología del nombre. Y es que resulta que los romanos se referían a los habitantes del África que ellos conocían como mauri. Negros. Es, pues, un adjetivo sustantivado, un gentilicio como podría ser el de celta, galo, bretón o kazajo. Una prueba más de que moro es un gentilicio contagiado por extensión a cualquier africano es el nombre de un país, Mauritania, tan antiguo como el latín.<br>Lo de llamar negros a los que lo son también tiene su explicación: que yo sepa, para un tipo negro, yo no soy europeo -si no sabe que lo soy-, ni caucásico, ni rostro pálido. Soy blanco. Me describe hablando del color ligeramente tostado de mi piel, que para él es tan blanco como lo es para mí la leche. Por lo mismo, yo no tengo forma de saber si ese señor, de piel como el café, sea éste solo, con leche, cortado o más o menos cargado, es magrebí -casi sinónimo de norteafricano-, subsahariano (lo correcto sería decir sudsahariano, del sur del Sáhara, diga lo que diga la RAE), europeo, americano o sueco.<br>¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué nos empeñamos en definir una raza o el origen de una persona con gentilicios equívocos? En mi humilde opinión es que somos todos una panda de pollafláccidas, de tontos del culo que prefieren cogérsela con papel de fumar. No entiendo por qué moro, negro o amarillo han tomado un matiz despectivo. Tal vez menospreciamos todo aquello que sea distinto y no nos atrevemos a reconocerlo. Preferimos usar eufemismos a llamar a las cosas por su nombre. De ese modo parecemos más tolerantes, más progreguays. Más tontos del culo políticamente correctos, vendidos por una imagen, por unos céntimos o por cuatro votos. Y ya hablaré en mejor ocasión del mal trato que recibe el idioma español por estas causas. Lo haré cuando se me haya bajado un poco el nivel de mala leche en sangre. Es que, lo reconozco, me saca de quicio ver cómo se maltrata un legado cultural que se remonda más allá de treinta siglos.<br>Entre tanto, podemos seguir arrancando las ropas a un idioma al que han ayudado a vestir moros, fenicios, negros, cartagineses, judíos, celtas, indios, franceses, amarillos, ingleses, árabes y yo qué sé cuantas otras razas, gentes y naciones....]]></description><pubDate>Sat, 24 Sep 2005 15:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Quiero ser distinto</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/091702-quiero-ser-distinto.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/091702-quiero-ser-distinto.php</guid><description><![CDATA[Vale. Me tienen hasta donde la espalda pierde su casto nombre. Hoy, después de varias semanas, me he vuelto a poner delante de la televisión. Y van a pasar varias semanas más antes de que vuelva a encenderla. Y es que no hay derecho. Son todos iguales: ellos altos, de espesa cabellera y sin un maldito pelo a la vista de cuello para abajo. Impolutos ropajes a la última -y más cara- moda cubren unos cuerpos danone esculpidos a fuerza gimnasio, pesas y cocaína. Y lo de ellas, peor, oiga. Ni un gramo de grasa, patéticos esqueletos de lo que debería haber sido una mujer con sus curvas y todo. También al último alarido de los más exclusivos -e inasequibles- modistos. Pero lo de ellas ya lo hablaré, o, mejor, que lo haga la Rapmántica, que de eso de ser mujer sabe mucho más que yo.<br>El caso, que me pierdo: nos venden una serie de estereotipos superficiales, basados en una belleza lograda artificialmente, nos hacen desear unos modelitos de ochenta talegos e insisten en que, si no somos como ellos, si no nos cuidamos el cutis con la crema de Nifea for Pen o no lucimos una cabellera lavada con Pidal Sifún, jodidos estamos. Que no nos vamos a comer un rosco, vamos. Pero ni en el curro ni con una señorita medianamente pasable, de esas que reconoces al día siguiente sin decir Dios mío, qué tenían las copas de anoche. Además, es mejor no pensar, que eso desgasta las neuronas y, entre las copas y la coca, se nos mueren y perdemos la capacidad para elegir el modelito más pijo o la imprescindible labia para berrearle a otro encefalograma plano al oído lo buena que está y que si vienes mucho por aquí, anda, nena, vamos a mi casa que estaremos más tranquilos. Está bien. Casi cuela. Lástima que a mí no me la vayan a dar.<br>Vamos a ver ¿qué es más importante, que tus colegas de fiestuqui te den palmaditas en el hombro, ahí estamos machote, cuántos echasteis; o, tres días más tarde, encontrarte para tomar café con una mujer con la que has pasado una buena noche y poder hablar de algo, aunque no sea precisamente la hembra que todo macho envidia? Antes de contestar, querido lector, tenga en cuanta que, por muy macho que sea, dudo muchísimo de que vaya a dedicarle más de tres horas diarias al saludable ejercicio del sexo (actores porno aparte) y que le van a sobrar 21 horas de contemplación. Que está muy bien eso de quedarse absorto ante la belleza, pero 21 horas al día es un tanto exagerado. ¿No?<br>Claro que yo estoy hablando de una mujer de la que enamorarse, no de polvetes de discoteca. Creo que hay matices... Ahora que lo pienso, esos matices tampoco están tan claros en los programas de la televisión. A lo mejor porque la televisión es reflejo de la sociedad, y no al revés. Se me agranda la úlcera: tampoco está de moda enamorarse. La verdad es que me estoy dando cuenta de que casi nada de lo que hago, digo, pienso o siento está de moda. Ya no vende enamorarse del mundo, amar a todas las mujeres (menos mal, me arruinaría en San Valentín), ya no se ve gente dedicada a pensar ante un atardecer. Ni siquiera contemplar ese mismo ocaso por el puro placer de disfrutar de una belleza que no viene en los libros de rutas. Tampoco es muy rentable hablar con el corazón, ni querer conocer a tu interlocutor sólo escuchándolo y dándole a entender que lo haces. Hace años que no veo llorar a un hombre, y hace aún más años que nadie, junto mí, suelta un par de lágrimas ante una canción sólo por el hecho de que le recuerda a su primer amor... Creo que me estoy haciendo viejo.<br>Pero ¿Saben qué? Que no pienso cambiar, que aunque me toque llevar la vida sexual de la gata del Vaticano, aunque no vaya a progresar en el curro, aunque me sacudan, una tras otra, todas las bofetadas que en este planeta puede llevarse un ser humano, no cambio. Que no. Que se adapte el mundo a mí, coño, que yo, con ir limpio, no necesito que mis pantalones cuesten más que la diadema de Isabel II; que con decir la verdad no tengo por qué vender moto alguna; y que, con apreciar la belleza y enamorarme en silencio, no preciso que mujer alguna me dispense favores físicos más allá de una sonrisa y, de cuando en cuando, un abrazo.<br>Creo que, como todo ser humano, tengo derecho a ser distinto, a vestir a mi modo, hablar en un tono vulgar o cervantino, decir tacos sin ofender y besar con el alma, ya que no con los labios a toda mujer que se cruce en mi camino. <br>¿Queda claro?]]></description><pubDate>Sat, 17 Sep 2005 14:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>El sexo de los &#xE1;ngeles (cristianos)</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/091701-el-sexo-de-los-angeles-cristianos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/091701-el-sexo-de-los-angeles-cristianos-.php</guid><description><![CDATA[Ya es oficial. Lo han conseguido. Por fin la bilis me gotea por las orejas. Vamos a ver, monseñor: ¿de verdad le importa lo que un servidor, católico y apostólico, aunque cada vez menos romano, haga con su pareja, cuando la tiene, en los ratos de intimidad? ¿Cree que puede usted frenar, sólo con la amenaza de un infierno del que incluso su jefe inmediato, el señor Ratzinger (o como coño se escriba, que aún no sé alemán), ha negado la existencia. Cree que puede, digo, frenar los naturales impulsos de un tipo de 29 años, sano y heterosexual?<br>Pero no voy a mentarle al jefe terrenal, que no me vale, ya que no será ante él ante quien tenga que dar cuentas cuando doble la servilleta y me inviten -o no, por hereje- a papear al Gran Banquete. Vamos a hablar de ese mensaje que ustedes dicen extender: ese que nos dejó un tipo, cuando menos, carismático. Un tal Jesucristo. Pues bien: le diré a su eminencia, o como diablos exija la etiqueta que le llame, que soy radicalmente apolítico, que no sigo ideario más allá del mío. Del mío y del de su jefe. El de verdad. Ese que dicen que resucitó. Aunque vuecencia no se muestre a veces muy convencido del hecho.<br>Y sigo el mensaje de Cristo porque es el mensaje más bonito que jamás haya emitido ser humano alguno. AMOR. Así, con mayúsculas, sin cinismos ni paliativos. Sin anestesia, vamos. Y ese amor empieza por el prójimo, palabra cuya traducción bastarda se acerca a "próximo", a pesar de que pueda extenderse a todo el mundo. A ver: El día que tenga hijos -supongo que éstos sí son prójimos-, lo menos que me exige mi ideario, mi naturaleza y todos mis instintos (algunos de los cuales su Iglesia se empeña en acallar), es amarlos. Con todo. Y ese todo incluye corazón, cuerpo y cartera. ¡Tate! He aquí el quid de la cuestión. A donde yo quería llegar con todo este rollo. Hoy por hoy, mis ingresos son nulos, de modo que me parece difícil darle a un hijo todo lo que se merece, por tanto, sintiéndolo mucho, voy a seguir usando condón.<br>Ya sé que su organización, que cada día tiene menos de Iglesia y más de empresa, ofrece una solución mucho más efectiva para evitar embarazos. Y más barata, aunque tampoco cuesta tanto una caja de preservativos. Pero cuando estuve en un seminario (salesiano, por más datos), me enseñaron que eso del sexo es la máxima expresión de afecto que puedes dispensarle a tu pareja. ¡Hete aquí que te he, que te acaban de cazar, fray! Osea, que tengo que practicar con mi pareja para decirle que la amo de manera suprema, pero el fruto de esta práctica me lo como con patatas, como un Saturno cualquiera. Al menos hasta que tenga pasta para alimentar a media docena de churumbeles a los que no podré dar tanto afecto como merece cualquier ser humano, porque me tocará dejarme los testículos para alimentarlos. No lo entiendo.<br>Pero no seré yo quien se queje. Al menos no más de lo que ya he hecho. Al fin y al cabo soy un privilegiado: soy heterosexual y me salvaré del infierno pagando el magro precio de producirle a la Santa Madre Iglesia (palabra que he escrito lo de Santa Madre sin descojonarme demasiado) seis o siete fieles corderitos. El problema es si eres homosexual. Entonces, colega, te vas al infierno directo. Con o sin condón, vaya. Pues, francamente, problemas de adopción aparte, Manolo puede... cohabitar con Ramón, que a mí no me hacen daño alguno. Lo único que les pediría es lo mismo que si Manolo... yaciera con María: que se expresen amor a través del placer. Y ni eso siquiera: que cada una haga con sus partes lo que le salga de las mismas.<br>Eso de la natalidad obligatoria estaba muy bien para su negocio cuando los niños venían con un pan debajo del brazo; cuando, a mayor número de fieles, más ingresos a través de  diezmos, cepillos, limosnas, ofrendas y sacacuartos varios. Pero ahora ya no cuela. No sé si se dan cuenta, pero están perdiendo la clientela por motivos varios que ahora me da un poco de pereza analizar. Ahora, su empresa se dedica a las altas finanzas: la Banca Vaticana tiene inversiones por medio planeta (no siempre muy piadosas, por lo que sé) y en España, la "reserva espiritual de Occidente" -me estoy volviendo un tipo serio: he vuelto a contener la risa con lo de "reserva espiritual"-, bueno, en España invierten en valores a través de Gescartera (vale, ahora sí que me he partido de risa). El caso: que hoy en día no se necesitan tantos fieles para mantener, por ejemplo, una de las estructuras más jerarquizadas, machistas y burocráticas que existen. Entonces, ¿por qué ese empeño en la preservación de una especie cuya principal amenaza es la falta de recursos en este ya maltrecho planeta?, ¿por qué hemos de traer niños a un mundo que se va al carajo?, ¿por qué esa preocupación de su eminencia por lo que yo haga con el meridiano cero de mi anatomía?, ¿por qué no se mete su eminencia sus palabras por donde le quepan y nos deja a todos vivir en paz?]]></description><pubDate>Sat, 17 Sep 2005 14:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mi Comandanta Favorita</title><link>https://lacontraria.blogia.com/2005/090702-mi-comandanta-favorita.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacontraria.blogia.com/2005/090702-mi-comandanta-favorita.php</guid><description><![CDATA[Hoy me apetece pintar, pero como con un pincel tengo dos manos izquierdas y soy diestro, voy a dibujar con palabras.<br>Lo primero que se necesita para crear un retrato es un modelo. Tras una larga meditación (dos o tres segundos) me he decidido por la persona a la que más conozco, más aun que a mi mismo: mi Comandanta Favorita.<br>Antes de empezar, debo tener en cuenta que un buen pintor refleja en el lienzo una imagen más allá de lo que la luz le trae. Y eso es una ventaja, porque mi Comandanta cuida mucho y muy bien su mundo interior. Por otra parte, cualquier pintor, bueno o malo, plasma los sentimientos que el motivo le provoca. No sé si eso es una ventaja, una desventaja o todo lo contrario. Sobre todo teniendo en cuenta que después de un año de haber dejado de ser su pareja aún no logro dejar atrás más de tres años de amor.<br>Después de este introito, comienzo a esbozar con carboncillo sus rasgos: el nombre que se esconde tras el apodo (cuyo origen explicaré en mejor ocasión) es el de Alba. Pues bien: Alba te mira con un verde felino e inteligente que desmonta cualquier argumento. El cabello largo y rubio que enmarca unos rasgos suaves hace que pienses en un ángel de cuerpo femenino esculpido por el deporte. El conjunto externo, aun cuando ella no le da excesiva importancia, provoca que cualquier hombre se enamore un poco de sus veintidós magníficos veranos.<br>Paso ahora a marcar las manchas de color con un poco de disolvente pigmentado: he dicho antes que el verde de su mirada desmonta a cualquiera. Y ahora añado: si uno se atreve a bucear en ese océano de superficie ígnea y fondo vegetal, va a encontrar toda la nobleza, bondad e inteligencia que a veces nos falta a muchos.<br>El gesto decidido de mi Comandanta es el reflejo de su forma de ser: decidida, cabezota y consecuente. Por partes: La decisión la demuestra ante cualquier adversidad. Mil veces se ha encarado con la vida no siempre en beneficio propio- y casi otras tantas ha salido vencedora. Es una cabezota que se empeña en experimentar, en poner en práctica todo, aún sabiendo que al final del camino la espera una trampa o una caída segura. Y es consecuente porque, tras buscarse el golpe y herirse, en lugar de lamentar su destino, se levanta, se sacude el polvo y emprende de nuevo la ruta, sin importarle en exceso que la senda tenga una salida o no.<br>Vamos ya con la capa de óleo definitiva. Lo que más llama la atención de Alba es un corazón enorme, desproporcionado. Más allá de lo que cualquiera podría imaginar que puede soportar cuerpo alguno. Tan grande es que en él caben la solidaridad, bondad, perdón, y cualquier otro buen sentimiento del que es capaz el ser humano. Tengo pruebas fehacientes de todo ello.<br>Pero me temo que el retrato me está quedando demasiado ideal, como los Pantocrátor protocristianos o las esculturas griegas. Todo ser humano tiene sus defectos, sus lacras más o menos importantes. La de Alba es la inconstancia. No se trata de que abandone sus metas. Ya he dicho que es muy terca. Hablo de una grieta en otro punto de la pintura: es una persona que quiere, qua ama de verdad, sin reservas ni paliativos. Ama sin compasión. Pero es un espíritu joven, que quiere amar también sin barreras, sin que le pertenezca nadie y sin pertenecer a persona alguna. Y eso me hace sentir un poco viejo y aburguesado, un buscador de comodidad con brasas en la chimenea y sábanas templadas.<br>Tal vez fueron sus ansias de libertad las que la apartaron de mí. Pero me ha prometido que dentro de quince años nos casaremos. Espero no haberme equivocado al decir que es consecuente. Ojalá acierte con lo de testaruda. Ojalá.]]></description><pubDate>Wed, 07 Sep 2005 15:42:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
