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La contraria

Daddy English

Acabo de tener una bronca considerable con una compañera y aún estoy partiéndome de risa. No por la discusión, ojo. Bueno, sí, por la pelea, pero sólo por el final. A ver: me explico, que esto de reírse solo está muy feo y es la antesala del manicomio: cuando la buena mujer se cansó de argumentar –reconozco que un servidor desquiciaría al mismísimo Santo Job- me soltó, airada, un ignórame. Y la jorobó. Me demostró que ignora que el verbo ignorar no es sinónio de hacer caso omiso o ningunear, sino que sólo posee el significado de desconocer.

Y como un servidor hace gala de muy buena memoria y le iba a resultar complicado dejar de conocer a una persona que ya conoce, mi respuesta era evidente: no puedo.

Se lo tomó, como era de esperar, por donde no era. Creyó la interfecta que, tras el combate verbal, le soltaba irónicamente un piropo. Así pues, con desprecio en los ojos y rabia en el gesto –o al revés- me soltó un que te jodan. Habida cuenta de que mi vida sexual es, últimamente, como la de una piedra pómez, no pude evitar un Dios te oiga.

La dama se dio la vuelta con un cabreo de cuatro pares y se largó murmurando algo de gilipollas y de que me dieran por no sé dónde. Espero que no literalmente.

Ahora que le he dado unas cuantas vueltas, lo entiendo: la buena mujer se empeñaba usar malos calcos del inglés, mientras un servidor gusta del castellano derecho. Así, el verbo to ignore significa, en la muy noble, aunque pobre, lengua de Albión lo que ella había querido decirme a través de una mala traducción. En cuanto al fuck you, que ella tradujo por que te jodan, no tiene una traducción clara, más que nada porque, si quieres desearle mal a alguien, no tiene sentido que le digas que ojalá tenga una noche de sexo desenfrenado. Y eso de jódete, que quieren ustedes que les diga: ciertos menesteres son cosa de dos. O más: allá cada uno con su suerte y sus perversiones.

Tras escribir esta sarta de chorradas a modo de ejemplo, voy al meollo de la cuestión, a lo que quiero decir. Y es que nos empeñamos en ser una panda de acomplejados ante papá inglés, una caterva de meaplias irredimibles ante todo lo que brilla en el guiri. Somos como urracas, que nos apoderamos de todo lo que nos llama la atención, también en cuestiones lingüísticas. Me pregunto qué ocurriría si, en lugar de ser Estados Unidos fuera cualquier país árabe la referencia cultural. Es probable que, en lugar de decirle a nuestra pareja, acaramelados, I love you, le soltáramos un u-hei-buukii. Y nos quedásemos más anchos que altos.

¡Señores! (y ¡señoras!, seamos paritarios) el español, castellano, román paladino, hispano, ibero o como coño queramos llamarlo, posee una riqueza atesorada a lo largo de treinta siglos. A través del tiempo ha ido asimilando extranjerismos, pero siempre que éstos eran necesarios. No vengamos ahora de horteras y de listos a destrozar uno de los idiomas más ricos y con más hablantes del planeta tierra. Please.

5 comentarios

monique -

ultimátum: como intercedan los magistrados en mi puñetera operación bikini...esperen algo peor k una guerra virtual.

monique -

frikis, bizarristas extremistas de pacotilla, ir a ningunear a otra parte, aki hay saturación física (no psicológica, esa nunca se gasta), tengo más dolencias k las necesarias para ser casi verano, joder, kiero disfrutar sin vuestra "locura". Cada día hay algo nuevo, si dejo de mirar...os olvidáis?

monique -

k te jodan! Il mio spaninglish is perfecte an if u dont gustare, te fucks el doble.

paco -

Dices: "posee una riqueza atesorada a lo largo de treinta siglos"
¡macho tás pasao!
por lo demás muy bueno

Mec -

Mu bueno el artículo y cuanta razón muestran tus letras.
En mi opinión creo q el "quid" de la cuestión es que los españoles a parte de envidiosos por natura, siempre nos hemos infravalorado y creemos q lo de fuera vale más q lo nuestro...Q venga Don Pelayo y vea; creo q fue de los pocos en no aceptar..."lo q venía de fuera" ;)