La boda de Bush y la pequeña Yaiza
Flipo. Mucho. Pero mucho, muho... Acabo de leer un artículo en un blog yanki y me he quedado a cuadros. Osea, ¿no va el maromo, o maroma y defiende a Bush por oponerse a las bodas homosexuales? A ver: en este tema, que cada uno piense lo que le dé la gana. El que quiera poner a escurrir a dos tíos que se casan, allá él; y si Pepe y Manolo deciden que son los hombres de su vida, me parece fantásico. Pero es que luego el fulano se empeñaba en comparar las bodas homosexuales con la poligamia y las bodas con niñas en África. En Zimbawe, decía el tío listo. Vamos, que también en los Iueséi mezclan churras con merinas.
En España, como en Estados Unidos, habitualmente, dos personas, sean del sexo que sean, se casan más o menos libremente. ¿Se imaginan lo contrario?, el cura dicendo: Pedro, ¿tomas a María por esposa para amarla y todo eso o prefieres que te castremos y te lapidemos?; y tú, María, ¿te casas con Pedro o te deportamos? Vale que alguno ha ido al altar por aquello de la presión social y porque no le quedaban más huevos después de una noche loca... Pero no era -normalmente- cuestión de vida o muerte.
Lo que quiero decir es que no entiendo la crítica a un acto de libertad -ojo, la boda en sí, que de la familia ya hablaremos...- ni me cabe en la cabeza que esta crítica se apoye en una comparación bastante más que odiosa.
Analizando en profundidad el mensaje del colega gringo, creo saber dónde radica el problema. Y lo que me fastidia (iba a escribir jode, pero parece que eso de las palabrotas va a empezar a perseguirse en los blogs) es que ambos compartimos una carencia. A saber: aquí, el colega John y un servidor, somos muy miopes. Tanto él como yo nos empeñamos en medir por el mismo rasero a gentes que no tienen nada que ver: de un lado, Smith critica la Boda de Joey y Mickey, comparándola con actos propios de la cultura africana y de otro, el menda defiende que Pepito y Miguelín se pasen por el Ayuntamiento argumentando que es cosa de cada uno y que peor es lo de África. Nuestro problema -ojalá fuera sólo de John y mío- es que halamos sin saber, desde un púlpito de riqueza y una cultura juedeo-cristiana que no entiende al islam ni a cualquier otra ideología que no sea la nuestra.
Como me está quedando un poco lioso el artículo, para rematarlo, voy a resumirlo en un par de frases: por un lado, no somos quiénes para criticar actos de culturas que no son la nuestra: eso se llama etnocentrismo; por otro lado, nadie nos manda meternos en la vida de dos personas qe se aman, sean del sexo que sean: eso se se llama fascismo. Y gilipollez.
2 comentarios
paco -
No critiquemos los "matrimonios" entre homosexuales ... no seamos fascistas ????? o gilipollas u homofóbicos... vamos anda.
No soy fascista por defender una forma de entender lo que es el matrimonio que es hetero no homo, la union homo será eso, una union libre entre dos personas pero no es un matrimonio.
Y, por favor, estudia el fascismo y veras que no es eso que tu dices. La discrepancia es muy sana, el insulto utilizando palabras de las que parece desconoces el significado se vuelven en contra del que insulta.
por lo demas me gusta como escribes y, en general estoy de acuerdo contigo pero.... afina
Lord Brithuss -
Te quedó redondo el tema. Enhorabuena.
LB